Tu cuerpo, ahora mismo, tiene células de unos minutos de edad, células de un día, células de un año, y tan sólo una pequeña proporción de células de décadas de edad que se encuentran en ciertas partes de tu cerebro.
¿Has estado de cumpleaños recientemente? ¿Te sientes viejo? En el post anterior traté de convencerte de que vives en el futuro y lo que conseguí fue provocar cierta sensación depresiva entre algunos lectores.
Pues si así es tengo buenas noticias para ti, ya puedes dejar de preocuparte. Hay muchas posibilidades de que seas más joven de lo que crees. De hecho, la mayoría de ti es tan joven como cuando eras un niño. No, no deliro. Vamos a ver como puede ser esto así.

Por desgracia, o no, todos envejecemos. Hay personas que lo encajan peor. Youtube.
Estoy seguro de que sabes que tu cuerpo está formado por células, muchas células. Básicamente, y no te ofendas, eres un conjunto de células bien ordenado. De hecho, tus células se organizan tan bien y han conseguido tal grado de especialización que como resultado han formado algo único e irrepetible. Te han formado a ti. Y como adulto que supongo que eres, tienes miles de millones más células que las que tenías en tu cuerpo cuando naciste. Has crecido, y no solo en masa y volumen, también en cantidad de células. Y, como también sabes, las células son seres vivos. De hecho existen infinidad de seres vivos que son unicelulares. Las sencillas y humildes bacterias, o los eucariótidos protozoos, representan la gran mayoría de los organismos que pueblan el planeta. Y son una única célula.
[Nota del autor: si todavía no te he subido la autoestima con lo de único e irrepetible, piensa en la suerte que has tenido de ser el organismo complejo que eres, podrías haber sido un paramecio y en cambio aquí estas, leyendo este post, en la cima de la cadena trófica].

La juventud de las células que te componen

Lo cierto es que las valiosas células que posees, agrupadas además de esa forma tan singular y extraordinaria, no han nacido contigo. Al menos no todas. Vale, de hecho casi ninguna. Tu cuerpo, ahora mismo, tiene células de unos minutos de edad, células de un día, células de un año, y tan sólo una pequeña proporción de células de décadas de edad que se encuentran en ciertas partes de tu cerebro. Y ya. Celularmente hablando, la mayor parte de tu cuerpo es tan joven como cuando eras un bebé1.
Para ser rigurosos, hacer las cuentas de la edad de tus células (y por tanto de tu edad a nivel celular, no lo olvides) es algo más complicado. La tasa de multiplicación celular en tu cuerpo varía de un órgano a otro. En nuestro cerebro, la mayoría de las células no se dividen nunca, aunque muchas de las moléculas que componen esas células pueden cambiar o ser reemplazadas. Algo así como si tienes una casa y un año reformas una habitación, al siguiente redecoras el salón, otro renuevas el tejado... La casa sigue manteniendo su número, es la misma casa, pero ha cambiado, se ha reformado. Es decir, la misma célula va renovando partes y llegará un momento en que habrá tantas partes nuevas en ella que se podría hablar de célula cuasi-nueva, aunque no lo sea. Las células de otros órganos, en cambio, pueden dividirse todos los días, y de hecho lo hacen, aunque si son células «normales» sólo pueden dividirse un cierto número de veces. Una vez  llegan a ese numero dejan de dividirse y cierto tiempo después mueren. A esto se le llama el límite de Hayflick. Para nuestra desgracia hay células que son capaces de esquivar este límite: las células cancerosas pueden dividirse sin parar lo que supone un verdadero problema para los médicos y científicos y, por supuesto, para los pacientes.
Por tanto, en realidad, cada una de nuestras células, órganos y tejidos tienen su propia edad biológica. Si te es más sencillo puedes pensar en la división celular como el tic tac de un reloj. Nuestro cuerpo, en este caso, sería como una tienda de relojes en los que cada uno marca una hora. Si alguien estuviese dentro de la tienda y quisiese saber qué hora es lo tendría realmente difícil ¿Qué reloj marca la hora verdadera? La respuesta sería, todos. Cuando le preguntamos a alguien cuántos años tiene, le estamos preguntando sobre millones de relojes cada uno de ellos en un momento diferente. La mejor respuesta que podría dar es que su cerebro es viejo, su estómago joven, y su esqueleto es adolescente.
Tenga uno la edad que tenga, se puede decir que su cuerpo es muchos años más joven. De hecho, aunque ya no te consideres un adolescente, tienes como la mayoría de la gente, de media, unos 10 años o menos. Sí, es cierto que son cuentas echadas «grosso modo», pero no van muy desencaminadas. Vamos a verlo más claro con un ejemplo. Si, como yo, naciste hace 35 años quizá te interese saber la edad máxima que tienen tus células:
  • Tus células de la corteza cerebral (la conocida como materia gris) están contigo desde hace 35 años. Así es, desde tu nacimiento. Al igual que, por ejemplo,  las de la corteza visual (la parte frontal del cerebro que usas para ver). Esto explica por qué te comportas según tu edad natural y no la de la edad física de tus células.
  • Las células de tu cerebelo son ligeramente más jóvenes que tú, uno o dos años. Pongamos que ya han cumplido 33 años.
  • Tus células musculares intercostales más antiguas tienen alrededor de 15 años.
  • Las de tu hígado viven entre 10 y 18 meses. así que, máximo año y medio de antigüedad.
  • Las células del revestimiento de tu intestino más ancianas tienen alrededor de 5 días.
  • Tus células intestinales que no sean el revestimiento tienen, como mucho, unos 16 años.
  • Las células de tu epidermis tienen una edad máxima aproximada de 14 días.
  • Los glóbulos rojos de tu sangre tienen unos 120 días de vida a lo sumo.
  • Las células más viejas de tus huesos tienen aproximadamente 10 años.
Podríamos seguir así célula tras célula. Y recuerda que estamos hablando de cifras de las células más antiguas. En todos los casos tienes células recién nacidas.

El tiempo que vivas no lo marca la edad de tus células

Llegados a este punto cabría preguntarse ¿Si tan jóvenes son nuestras células como es que envejecemos? ¿Por qué no noto mi cuerpo como el de un chaval de 10 años si es la edad media de mis células? ¿Me has mentido a la cara? Pues bien, parece ser que la principal causa del envejecimiento celular son los daños producidos en el ADN. Cuantas más veces se hayan dividido tus células, más cerca estás del fin de tus días. A medida que las células se dividen para dar lugar a nuevas células, transmiten una cantidad de material genético más reducida debido a la pérdida progresiva de unas estructuras protectoras del ADN denominadas telómeros.  Lo cierto es que la causa última todavía no está muy clara pero lo que si se sabe es que los telómeros son un buen indicador de la esperanza de vida de un organismo. La longitud de los telómeros parece decrecer con la edad de una manera paulatina y constante. Entre otros, la investigadora María Blasco y sus colegas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han concluido que los telómeros cortos y/o que se acortan rápidamente predicen una muerte más próxima. Es una relación que se da sin excepción. El fin de tus días está marcado por los telómeros. Así que recuerda, eres joven, pero no pierdas de vista tus telómeros.

1excepto por los telómeros, claro.
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2 comentarios:

  1. ¡Gracias David! Muy ilustrativo a la par que reconfortante después del tan revelador post anterior! Todo este tiempo midiéndonos las líneas de la palma de la mano y nadie reparó en los telómeros :) Y a partir de ahora ya puedo decir con orgullo mi edad (año celular arriba/año celular abajo).
    Y termino confesándote (casi como ese gran final de película) que: "Ya me tenías con... la imagen del cumpleaños de Joey".
    Regenerando células a la espera de tu siguiente post. Un saludo!

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    1. !No hay de qué! :) Me sentía un poco en necesidad de compensar por el post anterior. Aunque el siguiente puede que eche al traste a este :o

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